El pasado 14 de marzo se celebró la tercera edición de la jornada alrededor de la caña musical Arundo donax. Las inclemencias del tiempo impidieron en esa ocasión el desarrollo de una actividad de land-art (arte y naturaleza) tal y como estaba prevista. Los artistas Eugenio Arnao y Eva Roldán se quedaron con las ganas de realizar la intervención programada en unos cañares del paraje conocido como el Ventano.
Así que el sábado 21 de mayo, esta vez bajo un sol de justicia, un nutrido grupo de voluntarios (unas cuarenta personas) dirigido por los artistas se trasladó al cañar dispuesto a rematar la obra.
Así que el sábado 21 de mayo, esta vez bajo un sol de justicia, un nutrido grupo de voluntarios (unas cuarenta personas) dirigido por los artistas se trasladó al cañar dispuesto a rematar la obra.
El land art es una corriente artística que interviene sobre la naturaleza de forma no agresiva. Las obras de arte producidas son efímeras, puesto que la naturaleza acaba por engullir esa modificación temporal del paisaje. Como materia prima se utilizan elementos naturales: piedras, ramas, hojas... En nuestro caso, lógicamente, el material principal sería la caña y nuestro objetivo crear una especie de bóveda de arundo donax, integrada en el cañar y que pudiera servir como escenario natural.
Dirigidos por Eugenio y Eva, se limpió de cañas una zona que se internaba en lo más espeso del cañar. Paco Molina facilitó la tarea con una rápida y eficaz limpieza del campo que permitió trabajar con comodidad. Las cañas, sabiamente atadas entre sí por vetas de diferentes colores, constituían largas y flexibles vigas, columnas y cerchas que fueron dando forma a una especie de pagoda o iglú abierto. Con la colaboración de todos, esta estructura se alzó e integró dentro del cañar. Después se decoró y remató con cintas de colores.
Para inaugurar el nuevo espacio, Eugenio Arnao (txalaparta) y Mario Gros (saxo tenor) ofrecieron un pequeño concierto de land improvisation.
A la música siguió una animada comida campestre, con cafés, cartas, música y licores.
Pero las actividades no terminaron aquí. Por la tarde, las hermanas Carmen y Marisa Gimeno nos ofrecieron una estupenda visita guiada a La Puebla: el Terrero, la iglesia y su cripta, la configuración urbana, la historia, la arquitectura popular... ¡cuántas cosas por descubrir y disfrutar de un pueblo que nos parece tan conocido! Hubo tiempo también para las anécdotas, como la que relata el romance de ciego que podéis leer a continuación.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada